" Porqué los cabrones ríen y los honrados padecen, Porqué no puedo ser libre si no hago daño a nadie"

viernes, 14 de mayo de 2010

Cuando la luz se cuela en la oscuridad de tu vida


Que pasaría si salieses a la calle, un desconocido te propinara un paliza sin venir a cuentoo vas a comprar naranjas a la frutería y el frutero te contesta de manera borde, o eres pobre y se te quema la casa y por lo tanto te quedas en la calle…

Hoy quiero dedicar mi entrada a todas aquellas buenas personas que sufren sin merecerlo, y en especial a Vanessa una amiga a la que le tengo un especial cariño y por la que pasa por este problema en su vida. Una gran persona que es azotada por la vida sin merecer castigo alguno.

La historia que quiero contaros hoy trata sobre la justicia divina, la de todo se paga en esta vida y la de todos aquellos que sufren castigo por las faltas que cometieron en sus vidas.

Era una chica que soñaba con tener una vida tranquila, ser feliz y donde los problemas no fueran precisamente un problema. Para intentar conseguir esa vida que ella esperaba hacía lo lógico que era ser buena persona y obrar bien en su vida. Así como dice la justicia divina conseguiría esa recompensa de tanto bien hecho, que era llegar a tener la vida que tanto esperaba.

Pero no entendía porque por más que ayudaba a todo el mundo, siempre estaba haciendo el bien por demás y era caritativa, porque la vida en vez de recompensarla la castigaba. Y quien puede entender algo así podreis preguntaros, pero para entender esto esperemos al final de la historia…

Si ella no hablaba mal de nadie, los demás si hablaban mal de ella. Si ayudaba a cualquier persona que lo necesitase, esas personas les daban las gracias humillandola. Si nunca se podía permitir algún capricho, cuando podía hacerlo todo el mundo le decía que estaba mal gastarse el dinero en un capricho. Si tenia algún amigo, desaparecía porque ese amigo prefirió a otra persona antes que a ella. Si tenía una pareja, siempre había algo que fallaba a pesar de que ella hacía todo lo posible porque fuera bien.

A pesar de hacer el bien y obtener cosas negativas a cambio, ella nunca se cansó. Por nada en el mundo se convertiría en una mala persona, por mucho que sufriese a causa de su gran persona. Hay que ser muy fuerte para no tirar la toalla en esta situación, más aún cuando ves que ya no puedes más.

Sin valorarse sin ver todo lo que estaba haciendo y lo inmensa que estaba siendo su obra en el mundo, siguió adelante. Sólo pedía que parasen esos castigos y se preguntaba mil veces porque esa tortura si no se consideraba mala persona. El no obtener ninguna respuesta hacía que cada vez se cansase más y que cada vez dijese más a menudo la palabra paso. Aún así le seguían quedando fuerzas para luchar por seguir ayudando a los demás y por defender su personalidad.

Solo le quedaba cada noche rezar a dios para que se apiadase de su alma y la guiase hasta el camino de el bienestar y la felicidad. Siempre mantuvo la fe en que Dios actuaría algún día para imponer su justicia.

Pero el tiempo pasaba y nada cambiaba en su vida. Cada vez eran más problemas y cada vez esos problemas eran más difíciles de solventar. Era una carga y una presión diría que inhumana.

Ya por las noches le costaba rezar y pedir que todo saliese bien aunque su fe era fuerte pero al ver que nada cambiaba cada vez perdía más la esperanza. Para ella ya se puso el Sol y anocheció, y dejo de creer en los amaneceres. Su vida era una noche eterna donde la luz no tenía cobijo. Solo la oscuridad y las tinieblas de su mundo podían dar cobijo a la tristeza, la desesperación, o la pasividad.

Pero quien dijo que una coche podía ser eterna. Siempre que el Sol se pone en tu vida vuelve a salir. Y así fue en la vida de esta chica. Se levantó y se preparaba para la habitual bronca de cada mañana, siemrpe había algún motivo. Pero en vez de una bronca se encontró su desayuno un café y unos bizcochos. Y su familia le dio por primera vez en mucho tiempo los buenos días. No sabía si creerselo hasta pensó que podía tratarse de alguna trampa, o que su familia le estaba haciendo la pelota para conseguir algo de ella.

Después del desayuno fue a coger la fregona y el cubo y luego quería poner su música para estar más animada mientras recogía su casa. Pero su familia se negó que lo hiciese aquel día y le dijo que mejor saliese a la calle a darse una vuelta mientras sacaba su perro.

Hacía una mañana estupenda ni mucho frío ni mucho calor una temperatura ideal, un cielo despejado y el Sol de media mañana iluminaba toda la calle. Fue al parque y allí soltó a su perro para que corriera y jugueteara parecía que esa mañana su perro parecía más feliz que otros días.

Sentada en un banco solo pensaba que solo era un día de suerte y que al día siguiente volvería al infierno que soportaba cada día. Pensando y bromeando dijo que ahora para completar la racha de buena suerte podía venir alguien a acompañarla, algún chico guapo y simpatico no estaría mal.

Su broma se hizo realidad, por un segundo dudo si tendría poderes mentales era como una genio ya que todo lo que pensaba se hacía realidad.

Estuvo hablando bastante rato con aquel chico hasta que al despedirse ya se habían dado sus tuentis.

Conforme pasaba el día cada vez lo flipaba más. Esa misma tarde su hermana le había subido de la compra una bolsa de Doritos sus preferidos.
Esa noche cenó fuera lo hizo con aquel chico y cuando llegó a casa, fue la primera vez que lo hizo con una sonrisa de satisfación, y es que no daba crédito al día que había tenido nunca había tenido un día parecido. Aquella noche se acostó y rezó como de constumbre. Esta vez le dio gracias a Dios por el gran día que había tenido y le pidió que el resto de sus días fueran como aquel.

Ayer me encontré con ella hacía tiempo que no sabía nada de ella. Me dijo que estaba casada, precisamente con el chico que conoció en el parque. Me preguntó si quería cachorritos ya que su perro lo habían juntado con la perrita que se compraron hacía poco. Ahora vivía en una urbanización en el Patriarca y que muchas mañanas al levantarse podía ver el amanecer desde su ventana. Me dijo que era muy feliz que desde aquel día todo cambió su vida dio un giro de 360º. Y se preguntaba muchas veces, porque perdió la fe y porque llegó a pensar que su vida sería siempre un infierno a pesar de que ella no hacía mal a nadie.

Y esque pensar que todo está perdido cuando las cosas no van como esperamos es lo normal que nos pueda pasar. Pero en esos momentos nos cuesta pensar que un día amanecerá de nuevo en nuestras vidas ya que no vemos otra cosa que oscuridad. Pero siempre puedes usar tu fuerza para abrir un ranura que deje entrar un poco de luz. Cuesta separar la luz de la oscuridad y hay que tener fuerza pero no es imposible. Si crees que puedes sacarás esa fuerza que te hace falta para que la claridad entre en tu vida.

Para ti Vanessa para que siempre pienses en que todo lo que haces en esta vida un día tendrá su recompensa. Haya la fuerza que necesitas para eliminar la oscuridad de tu vida y llenala de luz y color. Sólo la encontrarás pensando en que puedes ser fuerte. Nunca te rindas porque las cosas no cambién aún , piensa que por ahora no han cambiado pero piensa que cambiarán. Todos recibimos nuestros merecidos y todos acabamos disfrutando de la vida si nos la merecemos.



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