" Porqué los cabrones ríen y los honrados padecen, Porqué no puedo ser libre si no hago daño a nadie"

domingo, 15 de abril de 2012

aquel romántico que llegó a odiar el amor (1ª parte)

Esta noche quiero contaros una historia...

Corría el año 2009 y el invierno llegaba a su ecuador. Aquel amor tan puro como fuerte, ahondaba cada vez más en el sensible corazón de nuestro protagonista. Era ese hombre que no se hacía llamar "tío" ya que antes que eso era un caballero de los antiguos que ya no quedaban, y esa fue sin saberlo su mala suerte, ser aquel caballero. 

Tenía su novia y vivía por ella, ante que su vida incluso estaba la de su pareja. Aunque para él era una relación con futuro, por la que cada día luchaba por mantener viva, para ella era un mar de preocupaciones absurdas y con problemas sin sentido. 

pero eso a él no le frenaba al contrario siempre veía sus fuerzas infinitas para como os decía mantener viva por siempre aquella relación. La única relación de verdad que había tenido en toda su vida. 

Realmente solo hacía falta encontrar una simple excusa por leve que fuera para que ella terminara con aquella relación. la excusa fue un mal día de él en el que estaba serio y ella se había sentido incomoda al verlo con aquella cara de seriedad.

Tras despedirse él se sintió algo preocupado y los insistentes mensajes que le enviaba a ella no eran respondidos. Comenzó a rayarse más y más ya que no entendía como por algo tan leve como aquello se podía haber enfadado tanto. Ella sin embargo manifestó su molestia, ya que el enfado se le había pasado al pensar que era peor más doloroso que un enfado suyo, lo que estaba a punto de decirle por aquel mensaje enviado al móvil. Aquellas palabras decían: "es mejor parar antes que estrellarnos". Luego no dió más opción a seguir hablando del tema para ver una posible solución al problema. 

Él tuvo que tragarse toda sus palabras, así como todas aquellas dudas que se le formarón en su cabeza. pero desgraciadamente lo primero que se le pasó por su mente fue un sentimiento de culpabilidad, si aquel día tenía un mal día y por consecuencia de ello estaba serio debía haber fingido estar bien al menos de esa forma conservaría su relación. Ella había sacado también en sus quejas de días posteriores a la ruptura del noviazgo, hechos del pasado que le habían molestado como el que él no se lanzara una ocasión por vergüenza y por lo tanto no le dijera nada si en aquel momento tenía ganas, ya que también se encontraban en un sitio poco discreto. 

Sacar todo esto del pasado hizo aumentar su sentimiento de culpa. Incluso le pidió perdón por aquel día de seriedad en el que ella se sintió incomoda y por todo lo que le pudiera haber molestado de su parte en el pasado. A partir de ese momento para intentar cambiar y así volver con ella tuvo que tragarse de nuevo toda esa pena que le había supuesto la ruptura y esta vez fingir estar bien. Le costaba muchísimo aparentar felicidad cuando en su interior no la tenía. Pero el amor que aún sentía por ella era el motor que le daba fuerzas para no rendirse y que ella lo viera contento y alegre a pesar de que estaba roto por dentro. también sabía que si mostraba flaqueza y decaía un poco su ánimo ante ella, ella se sentiría culpable y por lo tanto podía enfadarse con él y todo el esfuerzo se iría por la borda.

Fue el último día en el que tenían una oportunidad para verse cuando no podía más y por más que lo intentó no pudo aguantar más el aparentar estar bien. Como él predecía, al mostrarse decaido, triste, ella se sintió culpable y esto provocó un nuevo enfado por su parte. 

a partir de aquí la tristeza se mostraba ante él de toda sus maneras. Ya no tenía sentido aparentar estar bien, se había sentido pequeño ante el mundo, inservible,... lo había dado todo de sí mismo y había fracasado. Se sentía solo y el mundo se le vino encima. A lo primero estaba en un estado de shock de como si no acabra aún de creerselo pero conforme iba pasando el tiempo se iba dando cuenta de que ella ya no estaba, el que había sido el gran amor de su vida...

No todo fueron calamidades ya que por fortuna conoció a dos hermanas que a partir de aquel momento se convertirían en dos grandes amigas. Ellas con su coraje, su experiencia en la vida y su fuerza ayudaron a nuestro protagonista a ir saliendo poco a poco adelante...

El destino hizo que tres meses después de su ruptura, él y ella volvieran a encontrarse. Ella se mostraba jovial y como si nada hubiera pasado, pero él se le notaba algo más distante. Puso su voz grave como si hablara con ella por primera vez y no la conociera de nada y a regañadientes soltaba alguna que otra palabra dirigida a ella en un tono amistosamente forzado. 

Gracias a la ayuda de sus amigas hasta se pudo sentir superior a ella y esta vez tenía un poco más de fuerzas, amor propio y coraje. 

Continuará.....

1 comentario:

  1. Hola primo!! en mi blog te he dejado un regalito, entra a por él si lo quieres XD

    Por cierto, me quedé con las ganas de verte el sábado, ay ay!!

    Besitos guapo

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